una dama de verdad que duro 15 minutos y ahora me dejas el luto de no querer verte mas.
Fuiste el día que me quieras, fuiste Gardel y Le Pera y la Isla de Camarón. Fuiste en Madrid, Hortaleza y en Buenos Aires princesa, reina de mi corazón.
Este fue mi testamento de un amor que de contento no me dejó ni el sudor... Solo queda despedirme con voz ronca pero firme, el mal trago ya paso. Buena suerte, chau, adiós.